Seguidores
Mostrando entradas con la etiqueta Confitados o caramelizados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Confitados o caramelizados. Mostrar todas las entradas
domingo, 6 de septiembre de 2015
Nueces Caramelizadas
Ingredientes
250 gr Azúcar
150 ml Agua
200 gr Nueces
Aceite de Girasol
Elaboración:
Poner a hervir el agua junto con el azúcar en una cacerola.
Cuando rompa a hervir echar las nueces (¡peladas!). Dejar que vuelva a hervir dejarlas durante 5 minutos, removiéndolas con frecuencia.
Pasado el tiempo, sacarlas en un plato. Poner una sartén con suficiente aceite de girasol como para que cubra las nueces y ponerlo a calentar.
No echar las nueces hasta que el aceite esté bien caliente, dejarlas hasta que se doren. Luego sacar a un plato pero SIN PAPEL ABSORBENTE porque se quedarán pegadas a él. Si quieres, una vez que estén frías, tan sólo presionándolas un poco con papel absorbente.
Nota: Servir un plato con nata montada y éstas nueces por encima y tendrás un postre típico de los Restaurantes Chinos; Nata con Nueces Caramelizadas.
Nota 2: Guarda el almíbar de azúcar donde se han cocido las nueces para usar en repostería.
viernes, 4 de septiembre de 2015
Receta fácil para hacer cebolla caramelizada
Ingredientes para 4 raciones:
1 kg de cebollas, sal, bicarbonato, aceite de oliva
Opcionalmente, 3 cucharadas de azúcar y un chorreón de aceto balsámico de Módena
Cómo hacer cebolla caramelizada de modo fácil y rápido:
Lo primero elegimos cómo queremos que quede la cebolla caramelizada. Yo suelo preferir que esté en hebras largas por lo que para conseguir ese efecto corto las cebollas en juliana, pero si preferís que quede tipo mermelada, en ese caso debéis cortar las cebollas en brunoise. Como vamos a picar un kilo de cebollas, recordad los trucos para no llorar con esa operación.
Ponemos una sartén amplia con aceite de oliva y echamos toda la cebolla, añadiendo un puñadito de sal y removemos bien para que todas las hebras se impregnen ligeramente con aceite. Con el fuego al mínimo, la cebolla tardará aproximadamente 5 minutos en empezar a pocharse.
Para acelerar el proceso y conseguir caramelizar la cebolla en una media hora aproximadamente, añadimos una cucharadita de postre de bicarbonato espolvoreándola sobre la cebolla. Con el bicarbonato se consigue que los azúcares naturales de la cebolla y parte de su agua salgan antes. Tras un par de minutos, la cebolla está de un color amarillento y parece nadar en líquido.
Seguimos reduciendo la cebolla lentamente, removiendo de vez en cuando hasta que la cebolla se va oscureciendo al transformarse sus azúcares en caramelo y mientras el agua se va evaporando. Al cabo de 30 minutos la cebolla está perfectamente caramelizada y lista para su uso. Eso sí, el kilo de cebollas ha reducido tanto de tamaño que apenas rellenaremos medio tarro de mermelada.
¿Cómo intensificar la caramelización?
Aunque yo prefiero utilizar la cebolla caramelizada en sus propios azúcares, se puede rematar el proceso dando un mayor toque dulce y un color más intenso añadiendo los ingredientes opcionales cuando ya se ha caramelizado la cebolla, tras los 30 minutos.
En ese caso, añadimos dos cucharadas de azúcar (blanco o moreno) y removemos durante dos o tres minutos más hasta que el azúcar ha desaparecido transformándose en más caramelo y oscureciendo la cebolla. También se puede añadir un chorrito de aceto de Módena o su reducción, consiguiendo interesantes notas ácidas que contrastan con la cebolla caramelizada.
Degustación y usos culinarios:
La cebolla caramelizada tiene muchos usos en la cocina. Desde intensificar el sabor de una tortilla de patata a poner una porción sobre una hamburguesa, o como base en un canapé, son muchísimas las aplicaciones que tiene este producto. Personalmente me encanta para acompañar el queso de cabra o el foie y también me resulta muy buena para acompañar carnes como el cerdo ibérico.
Receta de pimientos confitados
Los pimientos confitados son ideales como ingrediente para hacer tapas y especialmente rico combinado con sabores salados o ligeramente ácidos. O los dos a la vez, como por ejemplo con quesos.
Ingredientes:
1 pimiento rojo, 1 pimiento verde, 100 ml de agua, 200 g de azúcar, 20 ml de vinagre de jerez y aceite de oliva.
Cómo hacer pimientos confitados:
Cortamos los pimientos en trocitos después de haberlos lavado y haberles quitado las semillas.
Los salteamos ligeramente en un poco de aceite de oliva y en seguida le añadimos el agua, el vinagre y el azúcar y cocemos durante unos 20 minutos a fuego suave.
No tiene que llegar a caramelizar, solo hacerse un almíbar. Si carameliza podéis añadir un poco de agua.
Degustación:
Los pimientos confitados podemos guardarlos en conserva. Solo necesitamos unos botes. Los llenamos hasta arriba y los cocemos tapados durante 20 minutos. De esa forma nos durarán unos cuantos meses sin ningún problema.
Tomates confitados
Cómo hacer tomates confitados. Receta
Los ingredientes para 1 kg de tomates:
1 kg de tomates maduros, 250 gr de azúcar moreno y 2 clavos de olor.
Además necesitaremos:
2 botes de boca ancha perfectamente esterilizados
La preparación de los tomates confitados:
En primer lugar elegimos tomates maduros y sin embargo enteros, duros, sin golpes ni rotos., los lavamos. Ponemos al fuego una olla con agua a hervir, al lado de la olla un barreño (o similar) con agua fría y, preparamos también una espumadera. Se trata de escaldar los tomates, durante 1 minuto escaso, sacarlos con la espumadera y depositarlos en agua fría.
Sacamos los tomates del agua fría. Veremos como la piel se ha roto, ahora solo debemos desprenderla totalmente, con mucho cuidado de no estropear el aspecto del tomate.
Colocamos los tomates en una olla para confituras (es indispensable que no se pegue), procurando que no se monten unos con otros, añadimos los clavos y espolvoreamos con el azúcar. Tapamos con un paño y dejamos así 12 horas (toda la noche).
A la mañana siguiente, ponemos la olla a fuego flojo y dejamos hacer 30 minutos, moviendo a menudo con una sacudida de olla. Este tiempo será mayor o menor dependiendo del tamaño de los tomates. Mirad el aspecto que tienen en las fotos y haceros una idea de cómo deben quedar.
Apartamos y , si vamos a envasar algunos, los meteremos calientes en los tarros (cuidado con no quemarnos), cubrimos con el almíbar (la parte líquida que han producido los tomates y el azúcar), tapamos y esterilizamos al baño Mª . De todas formas, dado el carácter dulce de la elaboración, en tarro tapado aguanta 1 mes en el frigorífico.
Tiempo de elaboración | 1 hora, más 12 de reposo
Dificultad | Media
La degustación de los tomates confitados:
Esta receta de tomates confitados es más bien un acompañamiento, bien para tomar en plan dulce con pan tostado, bizcocho o creppes. O bien para acompañar una surtida tabla de quesos, o como guarnición de una suculenta carne horneada. En cualquier caso, cada uno de estos tomates es un placer para los sentidos, os lo aseguro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





